La comunicación es una de las claves del éxito en cualquier empresa o en cualquier proyecto. Incluso en nuestra vida personal también es algo que deberíamos cuidar mucho más. La comunicación nos ayuda a expresar qué somos, qué ofrecemos, qué objetivos buscamos… Nos ayuda a definirnos y a podernos vender mucho mejor. Pero debes tener siempre presente que, en todo momento, la clave es comunicar los valores de tu empresa. Si no sabes comunicar los valores que tiene tu empresa posiblemente nunca serás capaz de llegar a tu público objetivo y potencial. El mundo, las personas, se mueven por valores; y aunque no lo creas, tu empresa y tu proyecto también tienen uno, ¡o varios! Deberás descubrir cuáles son, y entonces ponerte a comunicarlos. En este artículo te damos 3 claves que te ayudarán a comunicar mucho mejor tus valores.

  1. En primer lugar, sé honesto, veraz, auténtico. No escondas nada ni elabores un discurso en que dejes a medias tus valores, o escondas cosas (piensa que en internet todo se puede encontrar; todo). Defínete bien, y véndelo. Tus clientes te lo agradecerán, y seguro que lo sabrán valorar. La sinceridad siempre debería ser tu máxima. Los referentes siempre han sido sinceros, y tú buscas ser un referente, ¿verdad? Así que ya sabes, a decir siempre la verdad.
  2. Elabora un relato, cuenta experiencias. Y hazlo, siempre que puedas, en primera persona. Tus clientes buscan que les cuentes historias que les emocionen, que les lleguen. Se acabó para siempre el proceso de compra lineal y frío, o el llegar a ellos mediante una simple transacción. Lo ideal sería que fueras capaz de conjugar los puntos 1 y 2: mientras cuantas tu historia, transmitir tus valores.
  3. Aprende a comunicar en formato multiplataforma. No centres tu proceso comunicativo en un sólo canal. Deberías ser capaz de transmitir los valores que te representan en diferentes canales, y sacando el máximo provecho de las técnicas específicas de cada uno de ellos: no se comunica igual en Facebook, en Twitter, en tu blog, o en un vídeo. Las formas, los lenguajes son diferentes; el fondo, la narrativa, no.